¿Sin franceses?
La increíblemente torpe frase de Mariano Rajoy llega en el peor momento
posible. El expresidente, conocido de
sobras por los involuntarios trabalenguas en los que solía meterse, escribió en
su columna del periódico El Debate
que la selección de Francia, que esta noche se enfrenta a España en la
semifinal de la Copa del Mundo, tiene un gran equipo, “eso sí, sin franceses”. El significado de la frasecita tiene bemoles:
como todo el mundo se ha podido dar cuenta, a lo que Rajoy se refiere es a que
la mayoría de los futbolistas galos, con Mbappé a la cabeza, no cumplen el anticuado
estereotipo de piel blanca y ojos azules al estilo de Alain Delon o Brigitte
Bardot. O sea, lo que en realidad quiso
decir M. Rajoy fue que los seleccionados de Didier Deschamps no parecen franceses porque no son blancos. Pero es que los tiempos cambian y las
sociedades con ellas y lo cierto es que, sea cual sea el color de su piel, los
jugadores de Francia, en su inmensa mayoría han nacido en el país, y, los que
no, se han nacionalizado, por lo que, a todos los efectos, son
indiscutiblemente FRANCESES. Rajoy
debería emitir una explicación en tono de disculpa, aunque eso ya no va a cambiar
el hecho de que nuestros vecinos van a salir al terreno de juego doblemente
motivados, con ganas no sólo de pasar a la final del domingo, sino de derrotar
a la “racista” España precisamente hoy, el día en que se conmemora la Revolución
francesa

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