37 grados

 


Llamadme carca, llamadme retrógrado, llamadme chapado a la antigua… pero creo que los niños deberían seguir siendo niños todo el tiempo que sea posible, hasta que las circunstancias de la vida les vayan obligando a madurar de verdad.  Que a las once o las doce de la mañana emitan en televisión un anuncio en el que se habla de cómo debes sentir plenamente los 37 grados de tu pareja me parece bastante inadecuado.  Entiendo que los fabricantes de preservativos son buenos anunciantes y pagan sus consabidos emolumentos, pero se supone que, en horario protegido, son otras marcas las que deberían promocionarse.  Aunque, claro, ¡aún tenemos que estar agradecidos de que el anuncio no se llame «20 centímetros»!


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