Un disco irrompible
Ahora que, gracias a su película
biográfica, Michael Jackson ha
vuelto a ponerse de moda, me apetece recordar aquella anécdota que sucedió cuando,
con mi primer sueldo, me compré un equipo hi-fi y, para alimentarlo, elegí nada
menos que el compact disc de “Thriller”.
Cuando se lo enseñé a mi vecino del segundo D, el chaval se entusiasmó: “Tío, esto es tecnología de alta gama, lo
máximo en sonido, y además es irrompible”.
Ni corto ni perezoso, me cogió el CD de entre las manos y lo lanzó al
suelo para demostrarme su teoría… con
tan mala fortuna que el disco se partió en dos mitades prácticamente
simétricas. Ni que decir tiene que el CD
que todavía obra en mi poder es el que me compró mi vecinito para resarcirme,
por lo cual, siempre que lo escucho, me acuerdo cariñosamente de él.

Comentarios